Las mentiras de la ministra Trinidad Jimenez

Copiamos la siguiente noticia aparacida en la página Información Católica, sobre las mentiras de la Ministra Trinidad Jimenez respecto a los efectos de la PDD:

La ministra de sanidad Trinidad Jimenez ha hecho en una rueda de prensa, a raíz de la liberalización de la Píldora del Día después las siguientes declaraciones:
La decisión ha sito tomada por un “Comité de expertos y científicos”, quienes han puesto de manifiesto que el consumo de la píldora “no tiene efectos secundarios ni ningún tipo de contraindicación”, aunque “no se puede hacer un uso abusivo de la misma”. Sobre la cuestión de la edad, dijo que “al ser un medicamento que se puede vender libremente sin receta, no se entra a la regulación de edades”.
Basta con aceder a la ficha técnica del fármaco para comprobar que todo esto es mentira.
Tiene efectos secundarios de varios tipos, incluyendo:
náuseas, dolor hipogástrico; fatiga; cefalea; sangrado no relacionado con menstruación; depresión, modificaciones del estado de animo y libido; migrañas; palpitaciones, dolor torácico; HTA, venas varicosas; disnea; molestias abdominales; acné, dermatitis de contacto, alopecia, hipertricosis, exantema, prurito, cambios de pigmentación; síntomas urinarios; vaginitis, quistes ováricos, nódulos mamarios benignos, secreción mamaria; picor en lugar de inserción, dolor de espalda, pérdida de peso.
Así mismo sí que existen contraindicaciones:
Hipersensibilidad; hemorragia genital sin diagnosticar, sospecha o confirmación de neoplasia dependiente de hormonas sexuales, enf. tromboembólica, hepatopatía aguda, neoplasias hepáticas benignas o malignas.
A demás el fabricante del fármaco(que no medicamento, pues no cura ninguna dolencia) indica que debe administrarse cn precaución en caso de:
trastornos de función hepática, antecedentes de enf. tromboembólica, patología arterial o venosa, migrañas de tipo focal o progresiva, diabetes, antecedentes familiares de cáncer de mama o con nódulos mamarios benignos o mastopatía. Suspender si aparece una hepatitis colestásica o ictericia, depresión. Pueden aparecer cefaleas persistentes y/o alteraciones de visión.
Por último, y con claridad meridiana se advierte de que el fármaco no está recomendado en menores de 16 años, y que su perfil de seguridad se encuentra entre los 18 y los 40 años.

El gobierno viola el derecho de los padres

16logoaescomunicados2AES quiere denunciar que el gobierno, a través de la nueva medida liberalizadora de los fármacos abortivos, viola el derecho de los padres a velar por la salud de sus hijos y pone en peligro la salud de niñas y adolescentes. AES estima que la medida es consecuencia directa de la legalización de estos fármacos y de la distribución gratuita por parte de muchos ayuntamientos y centros sanitarios. AES pide la retirada de la medida y la proscripción de los fármacos abortivos.

La decisión del gobierno de dispensar sin control médico píldoras abortivas, usualmente conocidas como Píldoras del Día Después, constituye un avance más en la expansión de la cultura de la muerte. Asimismo, la liberalización de estos fármacos, que podrán ser suministrados a menores, constituye una violación del derecho de los padres a velar por la salud de sus hijos. Esta medida, promovida por los ministerios de Sanidad e Igualdad, por Trinidad Jiménez y Bibiana Aido, nuevas madrinas de la muerte, anunciada para desviar las críticas a la gestión del gobierno, muestra cuál es el orden de prioridades del ejecutivo a la hora de hacer frente a los problemas que aquejan a los españoles.
AES quiere significar que esta decisión es la consecuencia lógica de un proceso que se inició con la autorización de este tipo de fármacos por los gobiernos populares, se continuó con la distribución de las píldoras gratuitas por parte de los ayuntamientos, con horarios específicos en centros de salud y dispensarios, tanto populares como socialistas, incluyendo a menores, y se cierra con esta medida.
AES quiere denunciar como falsa la tesis del Ministerio y del gobierno de que con ello se contribuye a disminuir el número de abortos o de embarazos no deseados; a lo único que contribuye es a incrementarlos sin que consten en la fría estadística de la muerte. Además, esta política contribuirá al incremento de enfermedades de transmisión sexual.
AES quiere recordar que en varios ayuntamientos de Madrid, incluyendo el de la capital, se ha estado repartiendo estos fármacos, y que la Comunidad de Madrid sigue ocupando el primer puesto en el número de abortos en España, manteniéndose un crecimiento constante.
AES quiere señalar que con esta medida no sólo se viola del derecho de los padres a velar por la salud de sus hijos, sino que también se pone en peligro, una vez más, la salud de las niñas y adolescentes, pues la píldora se suministrará a partir de los doce años. Tenemos que recordar, por ejemplo, que fármacos como el levonorgestrel no son inicuos, ya que muestran multitud de efectos secundarios tal y como figuran descritos en la ficha técnica facilitada por el fabricante (náuseas, dolor hipogástrico,sangrado no relacionado con menstruación, depresión, modificaciones del estado de animo y libido, migrañas, palpitaciones, dolor torácico, hipertensión arterial, venas varicosas, exantema, quistes ováricos, nódulos mamarios benignos, secreción mamaria…debe administrarse con precaución en caso de trastornos de función hepática, antecedentes de enfermedad tromboembólica, patología arterial o venosa, migrañas de tipo focal o progresiva, diabetes, antecedentes familiares de cáncer de mama o con nódulos mamarios benignos o mastopatía), haciéndolo incompatible con su distribución sin control médico.
AES denuncia la irresponsabilidad que supone el permitir el libre acceso, sin la valoración previa y la consiguiente receta de un facultativo, a una sustancia tan perjudicial para la salud de las mujeres, un medicamento que no está recomendado para menores de dieciséis años y que sólo es seguro en mujeres de 18 a 40 años.
AES quiere evidenciar la incoherencia que supone rasgarse las vestiduras sólo porque se dispense a menores, cosa que ya se está haciendo, y se haga sin control médico, y no porque se legalizaran, punto éste que los populares no discuten, dichos fármacos.
AES, en defensa de la vida, exige no sólo la retirada de la medida sino también la proscripción de este tipo de fármacos.
Madrid, 11 de mayo de 2009.